{"id":1911,"date":"2022-08-30T17:27:25","date_gmt":"2022-08-30T17:27:25","guid":{"rendered":"https:\/\/naturoots.org\/?p=1911"},"modified":"2024-06-11T20:28:27","modified_gmt":"2024-06-11T18:28:27","slug":"el-valle-del-tietar-en-el-contexto-del-abandono-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/naturoots.es\/en\/el-valle-del-tietar-en-el-contexto-del-abandono-rural\/","title":{"rendered":"The Valle del Ti\u00e9tar in the Context of Rural Abandonment"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1911\" class=\"elementor elementor-1911\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d8f9f40 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"d8f9f40\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1bd5065 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1bd5065\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Atardece en Poyales del Hoyo, \u00c1vila, y se recorta la silueta negra de un \u00e1rbol sobre las luces c\u00e1lidas del ocaso. Se trata de una encina, especie baluarte en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica que ejemplifica como ninguna el concilio mantenido durante siglos entre la naturaleza y el ser humano.<\/p><p>Este equilibrio se ha ido deteriorando a pasos agigantados desde mediados del siglo pasado, tanto en esta zona concreta como en gran parte de las zonas rurales del resto del pa\u00eds, y el contexto de cambio clim\u00e1tico que vivimos amenaza con romper para siempre un paisaje cultural de incalculable valor. La proliferaci\u00f3n incontrolada de viviendas secundarias, las actividades de ocio y esparcimiento, los incendios, las sequ\u00edas, y un largo etc\u00e9tera se han unido a la crisis del sector primario, desapareciendo la mayor\u00eda de actividades agrarias tradicionales.<\/p><p>Es por ello que aqu\u00ed presentamos una visi\u00f3n panor\u00e1mica de la comarca del Valle del Ti\u00e9tar, un territorio al que nos unen fuertes v\u00ednculos. No obstante el relato que exponemos se puede aplicar seguramente a una inmensa mayor\u00eda de la geograf\u00eda rural espa\u00f1ola. La zona se sit\u00faa al sur de la Sierra de Gredos y est\u00e1\u00a0integrada por 24 municipios. Se caracteriza por su\u00a0suave clima, actuando la sierra de barrera de los vientos fr\u00edos del norte, siendo conocida\u00a0la regi\u00f3n\u00a0como la Andaluc\u00eda de \u00c1vila.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5abff96 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"5abff96\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"410\" src=\"https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/DSCN1221-570x410-1.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-image-3291\" alt=\"Observaci\u00f3n de linces And\u00fajar - NATUROOTS\" srcset=\"https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/DSCN1221-570x410-1.jpg 570w, https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/DSCN1221-570x410-1-300x216.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ddcb57 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3ddcb57\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Con alrededor de 1.100 km2 de superficie, presenta\u00a0un paisaje muy variado con\u00a0representaci\u00f3n de varios\u00a0tipos de ecosistemas. Limitada por la provincia de Toledo al sur, por las crestas de Gredos al norte, por\u00a0C\u00e1ceres al oeste y por la Comunidad de Madrid al este, sus altitudes van desde los 300 metros del R\u00edo\u00a0Ti\u00e9tar en el Embalse de Rosarito a los 2.592\u00a0del pico Almanzor, cumbre m\u00e1s alta del Sistema Central. Esto da lugar a un rico mosaico de biotopos, desde densos bosques de ribera a crestas rocosas. El R\u00edo Ti\u00e9tar\u00a0configura este extenso valle, nutrido por una amplia\u00a0red de gargantas y r\u00edos que recogen el agua de esta cara sur de la Sierra de Gredos y la canalizan hasta \u00e9l.<\/p><p>En la vega o fondo de valle\u00a0\u00a0existe un soto bastante bien conservado, alternado con huertas, peque\u00f1os cultivos, pastizales adehesados, encinares, alcornocales y pinares, as\u00ed como vegetaci\u00f3n de ribera con alisedas y fresnedas. Son los territorios con condiciones clim\u00e1ticas m\u00e1s c\u00e1lidas y con menor\u00a0pluviosidad. Los usos extensivos son los habituales\u00a0en estas zonas de variados\u00a0paisajes agrarios, donde tambi\u00e9n aparecen grandes cotos de caza.<\/p><p>En las zonas intermedias aparecen matorrales, melojares, encinares, casta\u00f1ares y pinares de repoblaci\u00f3n, cubriendo peque\u00f1os valles y gargantas que van descendiendo en cota a medida que se acercan al R\u00edo Ti\u00e9tar. Este territorio comprende un alto potencial de valores y recursos, ya sean agrarios, h\u00eddricos, forestales, ganaderos o paisaj\u00edsticos. Se trata de zonas con un fuerte presencia antr\u00f3pica, ya que en ellas se hallan las mayor\u00eda de pueblos y paisajes agrarios como vi\u00f1edos, prados, olivares, casta\u00f1ares, cerezos, choperas o pinares. As\u00ed, sus valores medioambientales son de car\u00e1cter cultural, derivados de la explotaci\u00f3n y uso tradicional del territorio.<\/p><p>Hay que destacar por encima de todas las formaciones vegetales el bosque de pino resinero\u00a0<em><i>(Pinus pinaster)<\/i><\/em>, calcul\u00e1ndose unas 35.000 hect\u00e1reas que comprenden un 30 % de la superficie de la comarca.<\/p><p>Las zonas m\u00e1s altas presentan pastizales, piornales, matorrales y roquedos, configurando un territorio de alta monta\u00f1a, con fuertes pendientes e imponentes riscos. Pese a las duras condiciones clim\u00e1ticas, estas zonas presentan importantes endemismos, tanto de flora como de fauna, destacando la Cabra Montesa (<em><i>Capra\u00a0\u00a0<\/i><\/em><em><i>pyrenaica<\/i><\/em>), todo un s\u00edmbolo de Gredos.<\/p><p>La presencia humana\u00a0se evidencia\u00a0en estas tierras desde tiempos remotos, ya que, como muestran\u00a0tanto el castro de El Raso como los Toros de Guisando, los Vettones dejaron aqu\u00ed su huella desde el primer milenio a.C. Los romanos tambi\u00e9n ocuparon estos pagos, dejando como recuerdo\u00a0la calzada romana de El Puerto del Pico.<\/p><p>La huella musulmana fue m\u00ednima, por tratarse de un territorio lim\u00edtrofe, y\u00a0es a partir de la conquista de Toledo\u00a0en 1085 por Alfonso VI\u00a0cuando la zona empieza a repoblarse de gente con lentitud, cit\u00e1ndose ya en el siglo XIV como un territorio humanizado. En los siglos posteriores habr\u00e1 una desvinculaci\u00f3n territorial de \u00c1vila y una expansi\u00f3n econ\u00f3mica y demogr\u00e1fica, alcanz\u00e1ndose los casi 18.000 habitantes a finales del siglo XVI, con una estructura de poblamiento similar a la actual.<\/p><p>Con el sector agr\u00edcola siempre como protagonista, se roturan bosques y pastizales, aparecen\u00a0nuevos cultivos y se dedica m\u00e1s superficie a los frutales. Las bondades clim\u00e1ticas de la zona, con elevada pluviosidad, suelos ricos y periodos vegetativos largos invita al cultivo y al asentamiento. En el a\u00f1o 1786 los censos arrojan una poblaci\u00f3n de 20.986 habitantes, superando el pico de siglos anteriores. La presi\u00f3n demogr\u00e1fica es fuerte\u00a0y continua a la alza; en 1900 se alcanzan los 34.470 habitantes.<\/p><p>Es en la primera mitad del siglo XX cuando el Valle del Ti\u00e9tar se empieza a configurar tal como lo\u00a0conocemos en la actualidad. La mejora de infraestructuras viarias rompen el aislamiento y aparece el turismo. En 1950 la comarca llega a los 47.219 habitantes, m\u00e1ximo de su historia, dando lugar a un desajuste entre poblaci\u00f3n y recurso ,\u00a0por muy diversos que fueran los aprovechamientos (pastos, resina, madera, cultivos, etc.). El medio ya\u00a0no es suficiente para sustentar la poblaci\u00f3n existente ,\u00a0y es en los dif\u00edciles a\u00f1os de la posguerra cuando muchas familias sin tierra luchan contra\u00a0la pobreza y la escasez.<\/p><p>A partir de entonces, la rotura de esta econom\u00eda de subsistencia, la crisis del sistema agrario tradicional\u00a0y la llamada de las ciudades comenzaron a modelar la historia moderna de la zona. El decaimiento de varios aprovechamientos, por ejemplo el resinero\u00a0y el maderero, dio lugar a una fuerte despoblaci\u00f3n que ha dejado una sociedad envejecida y masculinizada,\u00a0adem\u00e1s de un monte con apenas uso\u00a0en el cual el incremento de biomasa vegetal por la ausencia de aprovechamientos ha dado lugar a grandes incendios.<\/p><p>A partir de los a\u00f1os 70, la emigraci\u00f3n se vio frenada por el auge tur\u00edstico. La poblaci\u00f3n se ve relativamente estabilizada, aunque la edad\u00a0media\u00a0no para de crecer. Antiguos emigrantes con poder adquisitivo recuperan viviendas viejas, se construyen residencias e infraestructuras y la poblaci\u00f3n de la zona se triplica en los periodos vacacionales largos y en los meses de verano. Las viviendas secundarias pasan de 2.323\u00a0en los 1970 a m\u00e1s de 16.000 en la entrada del nuevo milenio, y 16 de los 21 pueblos ten\u00edan ya m\u00e1s viviendas secundarias que principales en 1991.\u00a0Las actividades de ocio modifican la din\u00e1mica de los pueblos,\u00a0totalmente diferente en\u00a0fines de semana y periodos vacaciones que en el resto del a\u00f1o.<\/p><p>La dificultad de integrar turismo y esparcimiento con conservaci\u00f3n y control urban\u00edstico ha sido la t\u00f3nica de la evoluci\u00f3n de la zona. Frente al abandono de las actividades tradicionales se produce el desarrollo de actividades recreativas relacionadas con el ocio tur\u00edstico. Muchas parcelas agr\u00edcolas, tanto de secano como de regad\u00edo, han sido abandonadas, y son las huertas de uso dom\u00e9stico las que resisten. La ganader\u00eda tampoco aguanta perenne el paso del tiempo, desapareciendo pr\u00e1cticamente en los terrenos de media ladera, quedando explotaciones extensivas en las dehesas del fondo del valle, sobre todo de la raza avile\u00f1a. De igual forma, las caba\u00f1as ovina y caprina se han visto significativamente reducidas. Esta crisis de los aprovechamientos tradicionales no solo implica la necesidad de la poblaci\u00f3n de adaptarse a las nuevas opciones de fuentes de ingresos actuales, sino que tambi\u00e9n desliga el paisaje, modelado durante siglos por estas actividades ancestrales, con el contexto socioecon\u00f3mico actual.<\/p><p>La proliferaci\u00f3n de campings, bares, restaurantes, casas rurales\u00a0y viviendas secundarias, muchas de ellas llevadas a cabo sin el respeto que exige el contexto tradicional\u00a0ha convertido la zona en un territorio tur\u00edstico, siendo cada d\u00eda m\u00e1s un pilar econ\u00f3mico fundamental. Por desgracia, ni el territorio ni la sociedad local han sido preparadas para este cambio socioecon\u00f3mico, ni las actividades nuevas est\u00e1n sabiendo integrarse de manera correcta en el territorio.<\/p><p>El modelo actual lleva varias d\u00e9cadas tensando la cuerda del equilibrio socio-ecol\u00f3gico del valle y\u00a0se muestra inoperante a la hora de responder a las necesidades que nos acucian.\u00a0Las sequ\u00edas, incendios y\u00a0fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos que est\u00e1n por venir pueden terminar de romper ese equilibrio que soporta el territorio historicamente. Tras el verano m\u00e1s c\u00e1lido del que se tienen registros, los pocos cultivos que quedaban se resienten, la contaminaci\u00f3n de r\u00edos y acuiferos va en aumento, los grandes incendios aumentan su frecuencia \u00a0y la enorme presi\u00f3n tur\u00edstica que ejerce Madrid ahoga unos ecosistemas en claro declive.<\/p><p>Urge buscar nuevos modelos de desarrollo. Reconectar a la poblaci\u00f3n con el medio es el \u00fanico camino posible para que las generaciones futuras puedan disfrutar del aut\u00e9ntico Valle del Ti\u00e9tar, el que conoc\u00ed yo de ni\u00f1o y que cada a\u00f1o veo m\u00e1s y m\u00e1s lejano.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e213564 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"e213564\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"410\" src=\"https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/WhatsApp-Image-2022-08-30-at-7.06.39-PM-570x410-1.jpeg\" class=\"attachment-full size-full wp-image-3290\" alt=\"Observaci\u00f3n de linces And\u00fajar - NATUROOTS\" srcset=\"https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/WhatsApp-Image-2022-08-30-at-7.06.39-PM-570x410-1.jpeg 570w, https:\/\/naturoots.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/WhatsApp-Image-2022-08-30-at-7.06.39-PM-570x410-1-300x216.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a1a1908 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a1a1908\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Bibliograf\u00eda:<\/p><ul><li>Abad, J., Garcia, F. y Cepeda, C. La situaci\u00f3n de los Incendios en el Valle del Ti\u00e9tar, 2007.<\/li><li>Acta Mesa Social para la Estrateg\u00eda Territorial del Valle del Ti\u00e9tar, 2011.<\/li><li>Mart\u00ednez, E. El Bosque del Valle del Ti\u00e9tar en la Historia, un Bosque Emblem\u00e1tico Bajomedieval. Revista Trasierra, 1998.<\/li><li>Troiti\u00f1o, M. Problemas Territoriales y Medioambientales en el Valle del Ti\u00e9tar Abulense. Revista Trasierra, 1997.<\/li><\/ul>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atardece en Poyales del Hoyo, \u00c1vila, y se recorta la silueta negra de un \u00e1rbol sobre las luces c\u00e1lidas del ocaso. Se trata de una encina, especie baluarte en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica que ejemplifica como ninguna el concilio mantenido durante siglos entre la naturaleza y el ser humano. 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